Cuatro coches fúnebres, uno para el féretro y tres para portar las incontables coronas y ramos de flores que le dedicaron familiares, amigos y miembros de colectivos culturales, sobre todo músicos. «Unha institución no mundo rondalleiro», coincidían muchos de ellos en el multitudinario acto de despedida al cangués Severino Novas, popularmente conocido como Seve, en la iglesia y cementerio parroquial de Santa María de Porriño, donde recibió sepultura ayer por la tarde.