La fotógrafa gallega Ana Amado ha logrado un imposible: retratar la vida y espacios e incluso a las propias monjas de clausura de un monasterio. El resultado es «Sancti Spiritus» (La Fábrica), un volumen cuidadosamente editado en el que se presentan fotos con el texto de Lara Montero. En el inicio, sobre una página en blanco, leemos que está dedicado a sor Rosario Bellón Grandal quien «inspiró este libro sin saberlo». «Era la hermana de mi abuela materna», señala Amado, a quien visitaba en un convento en Vigo.