Hoy por hoy: Adiós salsero

Un inesperado adiós estremeció ayer a la comunidad latina de todo el mundo: la muerte del músico, arreglista, compositor, productor e, intérprete Willie Colón. Su ingreso a un hospital inquietó, pero el anuncio de su definitiva desaparición nos dejó a todos un gran vacío y una tristeza profunda, porque este genio musical nos hizo bailar a todos. Nos acompañó en cada momento alegre de nuestras vidas, como lo hicieron sus inolvidables composiciones en el álbum Asalto Navideño, con Yomo Toro y el eterno Lavoe, o en las discotecas, con Pedro Navaja y Buscando Guayaba, de Blades, incluso, en momentos tristes, como cuando Lavoe cantaba Ausencia, pieza adornada con los vientos de su trombón. Colón es el icono más visible y recordado de la salsa y lo seguirá siendo mientras su música suene, ya sea en casa o en nuestros corazones. Él es una época inolvidable, los años dorados de la salsa, cuyos ritmos se bailan y canta hasta la actualidad. Si Héctor Lavoe es el cantante, Willie Colón es el músico. Y contrario a la letra de su canción Todo tiene su final, en la que Lavoe canta ‘Nada dura para siempre/ Tenemos que recordar/. Que no existe eternidad…’, la inmortalidad musical de Colón apenas comienza.