Las borrascas dan una tregua y las instalaciones deportivas de Cangas afectadas por las copiosas lluvias de las últimas semanas empiezan a ver luz al final del túnel. El pabellón de Castrillón, en Coiro, afectado por filtraciones de agua, ya pudo acoger el viernes las celebraciones aplazadas del Entroido; el de Espiñeira, en Aldán, reabrirá mañana tras la reparación de la cubierta por operarios municipales; y el de San Roque, en Darbo, volverá a estar activo el próximo día 28, tras los trabajos de refuerzo de la estructura que acometerá a partir de este lunes una empresa especializada.