Ucrania: cuatro años bajo las bombas

«Cuando llegué a España me costó adaptarme a una vida normal, sin alarmas áreas, sin misiles ni explosiones. Durante mucho tiempo permaneció en mí la sensación de que algo iba a pasar en cualquier momento. La ansiedad no desaparece de inmediato». Así recuerda Oleh Cherednichenko sus primeros meses en Vigo, ciudad a la que llegó con su esposa y su hija en abril del año pasado, cuando decidió abandonar Ucrania por la seguridad de su familia, ya que la situación allí no mejoraba. Este joven de 33 años, que combatió en la defensa de su país, dejaba atrás una guerra de la que el próximo martes se cumplen cuatro años, un conflicto que se inició el 24 de febrero de 2022 con el bombardeo y la invasión rusa de Ucrania. Una contienda que esperaban que fuese más corta y de la que no ven el final. Cuatro ucranianos refugiados en Galicia nos relatan cómo están siendo sus vidas en el exilio, sus vivencias de la guerra, sus expectativas de poder regresar a sus hogares (los que aún lo tienen en pie) y la vida de los suyos que se han quedado en Ucrania.