Una propuesta de ley sobre exhibición de banderas en los edificios públicos en el estado de Idaho (Estados Unidos) presentada por el Partido Republicano (el partido de Donald Trump) y unas declaraciones de su portavoz en la Cámara de Representantes de aquel estado abogando por la prohibición de la ikurriña puso hace dos semanas en alerta a la muy nutrida diáspora vasca en aquel estado cuya capital es Boise. La comunidad vasca puso el grito en el cielo y su clamor cruzó el Atlántico y llegó a Ajuria Enea que de inmediato activó una sutil y muy discreta acción diplomática aclarar las cosas y revertir la situación. El lehendakari Imanol Pradales movió ficha en una operación hilvanada desde la sala de máquinas de Lehendakaritza por Ander Caballero.