Ocho extremeños solicitaron la ayuda para morir a lo largo de 2024: cuatro de ellos obtuvieron la prestación, dos solicitudes fueron rechazadas y otros dos solicitantes fallecieron durante la tramitación, el 25% del total. Prácticamente, uno de cada cuatro solicitantes de esta prestación en Extremadura acaba falleciendo sin tener una respuesta a su solicitud o durante el procedimiento tras haber tenido respuesta, un dato algo inferior a la media estatal, que se situó el año pasado en el 33%, casi uno de cada tres interesados.