Desde Bremen narra el alemán, Knut Hancker, la historia de su abuelo, Friedrich Hancker, que estuvo a bordo de la Gneisenau hace 125 años. Aquel barco que se hundió en el puerto de Málaga durante una gran tormenta y se llevó la vida de 41 marinos alemanes. Afortunadamente, Friedrich no fue uno de ellos. Él ya contaba con varios años de experiencia como marinero cuando ocurrió la tragedia. Fue uno de los primeros navegantes que, con el mar embravecido y en medio del caos, reunió el valor necesario para lanzarse desde la nave hacia las rocas para salvar su vida, relata su nieto.