Se avistan en el horizonte las elecciones de 2027 y ya ha vuelto el mantra de “Religión fuera de la Escuela”. Los proponentes (PSOE y Contigo-Zurekin) del nuevo recorte a los profesores de Religión quieren una “educación pública laica respetuosa con todas las creencias” y “basada en principios científicos, pedagógicos y de equidad” (Ainhoa Unzu). Sin embargo, abolir la Religión no es respetar las creencias, sino impedirlas todas. Bueno, todas excepto el laicismo que estos políticos imponen bajo capa de neutralidad ideológica.