"Ha sido un error". "Ellos sabrán". No todo es oro lo que reluce en el Partido Popular. El cierre de filas de la dirección nacional con el fichaje de Vito Quiles se diluye en cuanto se traspasan las barreras de Génova. Antiguos dirigentes de peso de la formación conservadora no están tan de acuerdo con el movimiento de Jorge Azcón para su cierre de campaña. Ceder el protagonismo al activista ultraderechista en el último mitin antes del 8-F causa sorpresa entre históricos miembros. Lejos de cerrar filas, la incorporación del controvertido comunicador ha provocado incomodidad y críticas entre antiguos referentes de la formación, que observan con escepticismo - cuando no con abierta preocupación - el viraje estratégico hacia perfiles vinculados al ecosistema digital más combativo. Las palabras de la exministra Celia Villalobos reflejan bien ese desconcierto. Preguntada por la presencia de Quiles en el cierre de campaña del PP en Aragón, la histórica dirigente conservadora fue tajante. "No pintaba nada en el cierre de campaña del PP. Ellos sabrán por qué lo llevaron", deslizó con una mezcla de distancia y perplejidad. Su reflexión no se detuvo ahí. Villalobos quiso marcar un contraste entre el perfil del fichaje y el del candidato autonómico. "Azcón me parece un gran tipo, razonable, amable y sensato", subrayó, dejando implícita la contradicción entre el tono institucional que intenta proyectar el partido y la incorporación de figuras cuya notoriedad nace precisamente del enfrentamiento permanente. Más explícito aún fue el exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo, que calificó el movimiento como "un error bastante incomprensible para muchos de los que militamos en el PP". Una frase que no solo expresa desacuerdo, sino que apunta a una fractura interna más amplia de lo que la dirección popular estaría dispuesta a admitir públicamente. Margallo, fiel a su estilo, también introdujo matices y comparaciones políticas, relativizando el impacto del fichaje. "En la vida todo es relativo. Me parece más equivocación hacer candidata del PSOE a Alegría", señaló en referencia a la dirigente socialista Pilar Alegría, antes de añadir una de esas frases que resumen su particular visión del tablero político: "Me preocupa más Txeroki que Vito Quiles porque me pudo matar… Quiles, de momento no". El PP se lanza a la guerra digital La controversia no se entiende sin el contexto más amplio en el que el Partido Popular ha decidido redoblar su presencia en el terreno de las redes sociales. Las plataformas digitales se han convertido en un campo de batalla decisivo, donde se moldean percepciones, se construyen relatos y se movilizan votantes, especialmente entre los sectores más jóvenes. En este escenario, el PP ha optado por incorporar perfiles con experiencia en ese ecosistema, aunque el precio a pagar sea la erosión de su tradicional perfil institucional. Quiles representa el ejemplo más visible de esta estrategia. Su notoriedad no procede de la política convencional ni del periodismo clásico, sino de un estilo confrontativo que ha encontrado en las redes sociales su principal altavoz. Sin embargo, el resultado electoral...