En el programa 'Seguir Sumando', conducido por Carles Villeta y Santi Pacheco, se ha abordado la confluencia entre ciencia, economía y empresa con el doctor Manuel Pérez Alonso, catedrático de Genética en la Universidad de Valencia y una figura destacada en la investigación y el emprendimiento científico. La conversación se enmarca en la celebración del Longevity World Forum, un evento que reúne en Madrid a los principales actores del reto global de la longevidad saludable. El sector biotecnológico, impulsado por la silver economy y el envejecimiento demográfico, ya cuenta con 317 empresas activas en España y genera un impacto económico superior a los 10.000 millones de euros. Ante este escenario, Pérez Alonso afirma con rotundidad que la apuesta por la longevidad saludable representa una oportunidad estratégica real. “Me atrevería a decir que vamos a tener un futuro donde, si apostamos por cuidar de los longevos, podemos tener mucho futuro y un gran desarrollo”, ha señalado. La clave, según el experto, reside en que “desde la ciencia se empieza a comprender un poquito más qué es envejecer”, lo que permite establecer pautas de vida y desarrollar una ciencia alrededor de un envejecimiento más saludable. Ha puesto ejemplos sencillos y al alcance de todos, como que “fumar es tremendamente malo para la salud” y un factor de envejecimiento incuestionable, junto a la importancia de “hacer ejercicio, comer moderadamente y, sobre todo, evitar el azúcar”. Pero, ¿cómo se traduce la ciencia de alto nivel en valor económico real? Pérez Alonso explica que el camino pasa por la transferencia a través de patentes, spin-off y, fundamentalmente, las empresas. Ha recordado una frase de un colega estadounidense que resume esta idea: “Los artículos no curan a los pacientes”. El catedrático ha enfatizado que los pacientes necesitan medicamentos, suplementos o herramientas de diagnóstico, y todo ello solo llega al público a través del tejido empresarial. “La empresa es el camino que hace que la ciencia llegue al ciudadano”, ha sentenciado, subrayando el papel crucial de la inversión privada en este proceso, aunque ha advertido contra la búsqueda de rentabilidad a corto plazo, ya que “la ciencia es un camino de largo recorrido”. Para que este ecosistema prospere, es necesario actuar en dos frentes: fomentar el emprendimiento científico y atraer capital. Pérez Alonso ha destacado la celebración de foros como el congreso “Invertir en ciencia sí es rentable”, que buscan demostrar a inversores y a la sociedad que, aunque el riesgo es mayor que en sectores como el inmobiliario, las empresas de base científica ofrecen “rentabilidades verdaderamente espectaculares”. En este sentido, la Comunidad Valenciana se posiciona como un territorio destacado. “Estamos muy bien”, ha asegurado Pérez Alonso, explicando que están naciendo fondos de inversión específicos en longevidad y que el propio Longevity World Forum nació en Valencia. “Aquí en la Comunidad Valenciana están pasando muchas cosas interesantes”, ha concluido. El valor del networking y los nuevos modelos de negocio es incalculable. Pérez Alonso ha relatado cómo, gracias a estos congresos, surgen sinergias invaluables en los descansos para el café, donde el networking abre la puerta a colaboraciones inesperadas. “Este tipo de cosas tiene un valor añadido enorme”, ha comentado sobre los mensajes que recibe en LinkedIn de personas interesadas en colaborar. Finalmente, como consejo para quienes se plantean entrar en este sector, Pérez Alonso anima a los emprendedores a no tener “miedo a la incertidumbre” ni al fracaso. Al inversor, incluso al ciudadano medio, le invita a ser proactivo y preguntar a las entidades financieras dónde se invierte su dinero, para que se aseguren de que una parte va a “empresa de base científica”, buscando siempre al “inversor paciente” que comprende los tiempos de la ciencia.