El Gobierno rebaja las expectativas sobre el traspaso de aeropuertos a Euskadi y pasa de la “cogestión” a “cierta participación”

El Gobierno central aleja las posiciones de máximos del ejecutivo vasco en su pretensión de asumir la gestión de los aeropuertos vascos. Un traspaso sobre el que Pedro Sánchez se comprometió a avanzar durante su última reunión en Moncloa con el lehendakari Imanol Pradales, fijándose Semana Santa como plazo límite para llegar a un acuerdo político. Las principales pegas ahora vienen del ministerio de Transportes, que se adhiere básicamente los argumentos de Aena, claramente contraria a la operación. La línea roja, según trasladan fuentes del departamento que dirige Óscar Puente, es la creación de una suerte filial del gestor aeroportuario como plantearon en un principio los nacionalistas vascos, y rechazan incluso hablar de “cogestión”, como habían concedido en un principio desde Política Territorial.