Jabalíes paseando entre viviendas rurales, cruzando carreteras comarcales e incluso autopistas y autovías o irrumpiendo en solitario o en manada en pleno casco urbano. Lo que antes era una rareza hoy se ha convertido en una escena habitual. Desde la pandemia, la presencia de fauna salvaje en entornos urbanos se ha multiplicado. Las causas son diversas, pero todas apuntan en la misma dirección: búsqueda de alimento en zonas humanizadas, reducción de la presión cinegética, falta de vallados y pasos de fauna y expansión urbana hacia áreas rurales. El resultado es un ecosistema tensionado, donde los animales encuentran menos barreras y más oportunidades para acercarse a los núcleos de población.