Francisco Llera, politólogo: "Los jóvenes votan a partidos extremistas porque cada vez rechazan más el sistema"

El catedrático de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco y director del Eusko Barómetro, Francisco Llera, ha analizado en La Mañana Fin de Semana el perfil ideológico y las similitudes entre los votantes de Vox y del Partido Popular en un contexto marcado por las negociaciones en curso entre ambos partidos para desbloquear las investiduras en regiones como Extremadura y Aragón. Llera explica que, en la escala ideológica de 1 a 10 (de izquierda a derecha), se observa un "clarísimo desplazamiento de electores de las posiciones centrales a las posiciones extremas, tanto de extrema izquierda como de extrema derecha". Asegura que en el espacio 1-2, que sería la extrema izquierda, en este momento hay un desplazamiento en los últimos años de millón y medio de electores. Y en el extremo 9-10, ha habido un desplazamiento de casi dos millones de electores. Y eso explica que Vox está cerca del 20% en algunos momentos." Del electorado de centro, centro izquierda, centro derecha", con un impacto mayor en el centro-izquierda y el PSOE, y en menor medida en el PP Llera destaca la heterogeneidad de los electorados actuales debido a la volatilidad política. Sobre Vox, indica que hay "muchos perfiles": desde votantes "muy, muy, muy de derechas" o de ultraderecha, hasta otros "muy cerca del Partido Popular".  Respecto a la agenda de Vox, la describe como "muy pequeña" y "muy básica" (Agenda 2030, migración, cambio climático, autonomías), pero efectiva gracias al contexto social. Argumenta el auge de Vox en la indignación. "Es porque hay mucho, mucho voto de desencanto, de enfado, de malestar. Hay mucho enfado, mucha decepción, mucha falta de expectativas". Compara este fenómeno con el auge previo de Podemos: "Ya lo hemos vivido con Podemos, es muy similar, pero la deriva populista es esto, es decir, pocos argumentos muy contundentes. De blanco o negro, de trazo grueso, y eso es lo que está funcionando". Llera atribuye el crecimiento del populismo y los extremos al "fracaso de los grandes partidos de centro. Aquí y en toda Europa". Lo califica como un "voto contra el bipartidismo y además anti institucional", ya que Vox cuestiona elementos como la Unión Europea o el consenso constitucional de 1978. El politólogo menciona el caso de Giorgia Meloni en Italia, que ganó como líder y reforzó su posición, a diferencia de escenarios donde los partidos entran sin ser ganadores. En España, recuerda experiencias autonómicas donde Vox ha participado en gobiernos: "Han estado también con sus propios dedos internas. Pero, en fin, yo creo que tampoco han sido muy evidentes los pactos". El catedrático enfatiza que el principal motor es un rechazo general al sistema político occidental, agravado por problemas como la pérdida de expectativas entre los jóvenes: vivienda, salarios, reconocimiento del esfuerzo "Hay una parte electorado, sobre todo el electorado joven que tiene problemas serios de expectativas, problemas de subsistencia, problemas salariales, problemas de reconocimiento del esfuerzo académico que han realizado, profesional que han realizado, problemas de vivienda, problemas serios, a los que no se puede responder porque están entretenidos en un montón de cosas. Y eso genera, lógicamente, desgaste, desasosiego, cabreo". En resumen, Llera ve en el auge de Vox un síntoma de crisis más amplia de los partidos tradicionales, en un momento de polarización y negociaciones clave entre PP y Vox para formar gobiernos en varias comunidades autónomas.