Buscadores de cadáveres en la guerra en Ucrania: "Todas las almas merecen un descanso digno, sin importar en qué lado lucharon"

Alexei carraspea sin que su rostro apenas exprese un solo gesto. Una neblina blanquecina vela sus ojos, mientras sostiene una porción de cráneo. Y segmentos vertebrales que se deshacen en su mano. No emite palabra. Tan solo observa. En cuclillas, sacude con sus guantes azules el uniforme militar que un día albergó a un hombre. La chaqueta y el pantalón conservan todavía su figura. Pero el interior es vacío. Aire. Rescata de pronto de uno de los bolsillos un pedazo de papel ajado y manchado. 'Andrei. Moscú', lee en alto, liberando por primera vez su voz. "Hay un número de teléfono inscrito. Bien. Nos ayuda a situar la procedencia", dice. Quien quiera que fuese, fue un soldado ruso.