La Alternaria: la alergia del invierno que nos deja la humedad antes de la llegada del polen

Aunque la primavera aún no ha llegado, muchas personas ya experimentan síntomas de alergia en pleno febrero. El cambio de un frío intenso a un aumento de las temperaturas, sumado a las recientes lluvias, ha creado el escenario perfecto para un adelanto de la sintomatología respiratoria. Para analizar este fenómeno, la alergóloga del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla, María Ortega, ha intervenido en el programa 'Herrera en Cope Más Sevilla'. La experta ha explicado que las abundantes lluvias de este año han aumentado la humedad atmosférica. Este factor provoca la proliferación de esporas de hongos en el aire, como la alternaria, el cladosporium y el aspergillus, que causan síntomas en los pacientes alérgicos. Según Ortega, esta humedad también favorece a los ácaros del polvo, responsables de rinitis o asma en muchas personas durante todo el año. Tras las lluvias, el aumento de las temperaturas intensifica la proliferación del polen. "Estamos teniendo picos altos de polen de ciprés en la zona sureste de España y en el centro de la península", ha señalado la doctora. Esto provoca que los alérgicos a esta especie comiencen a notar los efectos, ya que su polinización suele ocurrir a finales del invierno. La alergia puede desarrollarse con el tiempo, incluso en personas que nunca antes la habían padecido, debido a una combinación de base genética y exposición ambiental. En este sentido, la contaminación juega un papel clave. Como ha detallado Ortega, los pólenes "se unen a partículas diesel que hay en el ambiente, gases de efecto invernadero". Esta interacción modifica su estructura. "Esto hace que el polen sea también más agresivo, ofrece proteínas más alergénicas", ha afirmado la alergóloga, lo que se traduce en síntomas más intensos para los pacientes. Es fundamental diferenciar una alergia de un catarro común. Mientras que un resfriado suele presentar malestar general y fiebre, con una duración de una o dos semanas, la alergia provoca síntomas más persistentes. Estos no solo incluyen rinitis, sino que pueden complicarse y derivar en sinusitis y asma bronquial, con tos y sensación de ahogo. Ante la duda, la recomendación es acudir al médico para obtener un diagnóstico preciso. Aunque la Sociedad Española de Alergología todavía no ha publicado su predicción anual, la tendencia de los últimos años sugiere que las intensas lluvias provocarán una polinización muy fuerte. "Esperamos una polinización intensa, tanto del Platanero próximamente, como la primera parte de la primavera, las gramíneas, en el sur de España, Extremadura, Andalucía, sobre todo. Y el olivo en abril, mayo y junio", ha anticipado la especialista. El clima variable, no obstante, introduce un factor de incertidumbre. Una lluvia suave en primavera podría aliviar los niveles de polen, pero las tormentas intensas tienen el efecto contrario: rompen las partículas de polen, las hacen más pequeñas y facilitan su entrada en el aparato respiratorio, agravando los síntomas. Para mitigar los efectos, Ortega recuerda la utilidad de medidas preventivas como usar gafas de sol y mascarilla. En casa, para los alérgicos a la humedad, los deshumidificadores y purificadores de aire "están dando bastante buenos resultados". Sin embargo, la herramienta más potente sigue siendo el tratamiento médico. "Lo importante es mantener la medicación que el alergólogo le prescriba, y hay una herramienta bastante potente, que es la inmunoterapia", ha concluido, refiriéndose a las vacunas específicas para cada alérgeno.