Se cumplen dos años del trágico incendio en el barrio de Campanar que costó la vida a diez personas. Hoy, la imagen del edificio es la de una construcción que renace y donde sus propietarios ya ven "con muchas ganas el horizonte" de que en diciembre vuelven. Así lo ha explicado Enrique Salvador, presidente de la asociación de propietarios APROICAM, en el programa 'Mediodía COPE MÁS Valencia'. A pesar de la alegría por la inminente vuelta a casa, Enrique ha confesado que la sensación es "un poquito agridulce" por el recuerdo de "lo que pasó y que perdimos a 10 vecinos". Durante este tiempo, la colaboración entre administraciones ha sido fundamental para los afectados. Enrique Salvador ha señalado que "la clave de todo esto ha sido coordinarnos y tener una gestión que ha resultado óptima". Inmediatamente después del suceso, el Ayuntamiento de Valencia cedió viviendas sociales en el barrio de Safranar, lo que supuso "un respiro para poder reorganizarnos". Posteriormente, la Generalitat Valenciana organizó un sistema de ayudas al alquiler que se mantendrá hasta el final de la rehabilitación, permitiendo a los vecinos encontrar una vivienda temporal. A esto se sumó una moratoria hipotecaria negociada con los bancos, a la que se han podido acoger los propietarios que lo han necesitado, paralizando los préstamos "hasta marzo de 2027". La tragedia ha servido para unir a los propietarios. "Antes éramos una comunidad de propietarios muy grande, con lo que ello implica", ha admitido Salvador, pero ahora "todos tenemos muy buena sintonía, nos llevamos muy bien". Este sentimiento de unidad es el que, según el presidente de la asociación, ha permitido alcanzar el objetivo de la reconstrucción: "Todos juntos hemos conseguido esto". Esta "familia", como él la define, cuenta además con un miembro indispensable para la vuelta a la normalidad: el conserje, Julián García. "Yo ya no lo digo como posible, yo lo digo como certero, contamos con Julián", ha afirmado con rotundidad Salvador. Precisamente este domingo, coincidiendo con el segundo aniversario del incendio, la comunidad de propietarios rendirá un homenaje a los diez vecinos fallecidos, cuyo recuerdo, aseguran, sigue muy presente en ellos y en todos los valencianos que vivieron en directo cómo las llamas devoraban el edificio que, a finales de este año, volverá a la vida.