La Catedral de Toledo solicita al papa la Rosa de Oro para la Virgen del Sagrario

La Catedral de Toledo ha elevado al Santo Padre la solicitud formal para que la Virgen del Sagrario sea distinguida con la Rosa de Oro , uno de los reconocimientos más antiguos y singulares de la Iglesia católica. Se trata de una distinción excepcional, reservada a imágenes y santuarios marianos de especial relevancia espiritual y devocional, y que simboliza el vínculo directo entre el Papa y la Virgen María. De prosperar la petición, la Virgen del Sagrario se convertiría en la cuarta devoción mariana de España en recibir esta distinción, un hecho que reforzaría su papel central en la religiosidad popular toledana y su proyección más allá del ámbito local. «Hemos pedido la Rosa de Oro al Santo Padre; en España solo hay tres y esperamos que nos la conceda», explican desde el Cabildo catedralicio. La solicitud presentada a Roma contempla, además, que la entrega se realice mediante un legado pontificio expreso, una figura de alto rango designada directamente por el Papa para este tipo de actos solemnes. La Catedral plantea que la imposición de la Rosa de Oro tenga lugar en la plaza de Zocodover, coincidiendo con la presencia de la imagen en este enclave del Casco Histórico el próximo 30 de mayo, sábado, cuando se cumplirán cien años de la coronación de la imagen. La elección de Zocodover no es casual. Se trata del corazón civil y social de Toledo, un espacio que permitiría visibilizar el reconocimiento pontificio como un gesto hacia la devoción popular que la Virgen del Sagrario despierta desde hace siglos entre los toledanos. La imagen, venerada en la Catedral Primada, es considerada la patrona popular de la ciudad. La Rosa de Oro es una distinción de profundo significado histórico. Tradicionalmente, el Papa la bendice cada año y la concede a santuarios, imágenes o personalidades que destacan por su relevancia para la fe católica. En el ámbito mariano, representa la máxima reverencia a la Virgen María y un reconocimiento a la intensidad y continuidad de la devoción que suscita. En España, solo tres advocaciones cuentan actualmente con esta distinción: la Virgen de la Cabeza (Andújar), reconocida en 2009; la Virgen de Montserrat (Barcelona), en 2023; y María Santísima de la Esperanza Macarena (Sevilla), en 2024. La incorporación de la toledana Virgen del Sagrario a este selecto grupo supondría un hito histórico para la ciudad y para su Catedral. La solicitud de la Rosa de Oro se enmarca en un contexto muy concreto: la conmemoración del centenario de la coronación de la Virgen del Sagrario. Con este motivo, la Catedral ya ha diseñado un programa de actos que combina solemnidad litúrgica, participación popular y recuperación del patrimonio devocional. Los actos comenzarán con un triduo en honor a la Virgen el 27 de mayo, miércoles, y alcanzarán uno de sus momentos más simbólicos la noche del 29 de mayo, con la celebración de un rosario nocturno de antorchas. Este rosario permitirá recuperar, al menos de forma parcial, el histórico rosario de cristal , que se encontraba muy deteriorado. El rosario de cristal, una de las piezas más singulares del patrimonio devocional vinculado a la Virgen del Sagrario, había quedado prácticamente en desuso. El Ayuntamiento de Toledo, a petición del Cabildo de la Seo Metropolitana, asumirá el coste de su restauración a cargo de Potenciano , lo que permitirá recuperar al menos cinco de sus misterios, aunque parte del conjunto original se ha perdido. La intención es que el rosario salga en procesión la noche del 29 de mayo, con el estandarte de la Virgen y la participación de fieles portando antorchas, velas o faroles. Desde la organización se apuesta, si es posible, por utilizar los tradicionales faroles del rosario que se colocan en la fachada de la Catedral durante el Corpus Christi, reforzando así la conexión simbólica entre ambas celebraciones. El día 30 de mayo se celebrará la eucaristía solemne en honor a la Virgen del Sagrario, seguida de la procesión por las calles del Casco Histórico. La organización está estudiando cuidadosamente el recorrido, condicionado por las dimensiones del trono procesional de la patrona. Aunque inicialmente se pensó en seguir el itinerario del Corpus Christi hasta la plaza de Zocodover, se han detectado puntos complicados, como el giro en la calle Martín Gamero, donde el ancho del trono dificulta la maniobra. La alternativa más viable pasa por acceder a Zocodover por la calle Comercio desde las Cuatro Calles y Hombre de Palo. Para el regreso, se baraja evitar repetir el recorrido de ida y descender por la calle de la Plata y Nuncio Viejo , un trazado habitual en otras procesiones, como las de Semana Santa, siempre que las mediciones finales lo permitan. El carácter popular de la celebración se verá reforzado con la participación de la música. Más de un centenar de tunos, integrados en el colectivo Tuna España y procedentes de distintos puntos de España y de América, han expresado su deseo de cantar a la Virgen del Sagrario. La propuesta es que, tras el paso de la procesión por Zocodover, puedan interpretar varias canciones en la plaza del Ayuntamiento o incluso desde el balcón consistorial, creando una imagen de fuerte carga simbólica y emocional para los fieles y asistentes. Con la mirada puesta en Roma y un programa ya avanzado, Toledo se prepara para vivir una conmemoración que aúna fe, tradición, patrimonio y participación ciudadana, y que podría culminar con uno de los mayores reconocimientos que la Iglesia concede a una devoción mariana.