El director del Museo del Ferrocarril de Asturias, Javier Fernández, ha contado en COPE Oviedo los detalles de la nueva exposición y el catálogo de la estación del Vasco, una iniciativa que busca poner en valor el legado histórico de este icónico edificio y su profunda huella en la ciudad. La muestra no solo recupera la memoria de la estación, sino que también reflexiona sobre la importancia de la conservación del patrimonio industrial. La demolición de la estación del Vasco supuso un punto de inflexión en la protección del patrimonio en la región. Según Fernández, el derribo "movilizó tantas conciencias a nivel asturiano que a partir de entonces es una referencia de lo que no se debe hacer con el patrimonio arquitectónico asturiano, con el industrial en este caso". Este hecho se convirtió en la base de la exposición, que explora tanto el significado de la estación como el impacto de su desaparición en la sociedad. Más que un simple folleto, el catálogo de la exposición se presenta como "más bien un libro" de casi 100 páginas que incluye planos y textos de expertos. A pesar de que la estación desapareció, su memoria sobrevive a través de numerosos vestigios recuperados que se detallan en la publicación. Entre ellos se encuentran gran parte de las columnas de fundición que sostenían la marquesina, los impresionantes azulejos decorativos, e incluso la carpintería de la mítica cantina, gestionada en su día por Falín, un conocido jugador del Real Oviedo. El ferrocarril vasco asturiano fue el último en llegar a Oviedo, en 1904, y se consolidó como un eje fundamental en la historia de la ciudad. Conectaba la capital con las cuencas del Nalón y del Caudal, comunicando a Oviedo con Pravia, Grao y Mieres. Su importancia era tal que, según una anécdota popular, los famosos carbayones de la pastelería Camilo de Blas se elaboraban gracias a que las mantecas llegaban frescas cada día en este tren, lo que demuestra la profunda conexión del ferrocarril con la vida cotidiana ovetense. El Museo del Ferrocarril de Asturias, con sede en Gijón, se reafirma como una institución de ámbito regional que custodia la historia ferroviaria de toda la comunidad. "Es una cosa curiosa que dentro de la estación de Gijón se recoja la memoria de la estación de Oviedo, pero yo creo que es una cosa guapa", ha señalado Fernández. Además, ha confirmado que está planificado que la exposición pueda recalar en Oviedo próximamente para que la historia de la estación del Vasco regrese a su ciudad de origen.