Manuel Trijueque, quien fue entrenador de deportistas de élite como Xabi Alonso o la atleta Dolores Marco, presenta su libro 'Sano, libre, vivo'. En esta obra, el autor propone las leyes básicas para el cuidado de la alimentación y el cuerpo, argumentando que la clave para combatir las enfermedades actuales es regresar a los hábitos que nos hicieron evolucionar como especie. Según Trijueque, muchas enfermedades modernas tienen su origen en una inflamación de bajo grado crónica. Problemas como el cáncer, el Alzheimer o trastornos hormonales como el hipotiroidismo son consecuencia de una "elevación excesiva de la insulina". Este desajuste se debe a que "cada vez nos movemos menos" y consumimos alimentos que provocan picos de glucosa constantes. El resultado, afirma, es que "vivimos más tiempo, pero vivimos con peor calidad”. El primer paso para una vida más saludable no requiere grandes sacrificios. Para el autor, lo más importante y fácil es moverse, ya que es algo que todo el mundo puede hacer. No se trata de "buscar cosas raras con entrenadores", sino simplemente de incrementar la actividad física diaria. De hecho, asegura que incluso "las tareas de la casa" son una de las mejores formas de moverse y ayudar a que el cuerpo se restablezca. En cuanto a la nutrición, Trijueque se apoya en la ciencia para desmontar algunas creencias extendidas. Afirma que nos han contado que "las frutas tienen muchas vitaminas y demás, y al final es agua, azúcar y fructosa", y que debemos priorizar "alimentos densos, nutritivamente hablando, que son las carnes, los pescados, los huevos" y las grasas saludables, necesarias para que las células se comuniquen de forma adecuada. El estrés es otro factor que afecta a la calidad de vida. Trijueque, basándose en su experiencia con deportistas sometidos a una presión constante, ha observado que hay un hábito matutino muy eficaz para reducirlo: "el escuchar al cuerpo, el ver amanecer, el poder tener un tiempo ahí de paz y de conexión contigo mismo, baja muchísimo el estrés”. Junto a esta práctica, también recomienda otras tácticas como la respiración nasal o dar paseos por el campo. Esta filosofía la ha aplicado con éxito en deportistas de alto nivel. Explica que, en lugar de "estrujarle a nivel máximo", se debería virar la mirada hacia "mejorar la salud de esa persona", ya que así mejorará su rendimiento y se evitarán lesiones. Critica que a día de hoy se sigan usando protocolos "muy estancados en el pasado", como dar a los deportistas "cantidades de azúcar terribles", cuando un enfoque más natural y coherente con el cuerpo previene lesiones a mitad de temporada.