Representantes de los gobiernos de Estados Unidos y Japón han acordado --tras un encuentro bilateral en Washington-- reforzar su defensa conjunta sobre la base de un diálogo de disuasión ampliado por el que se comprometen a "utilizar toda la gama de capacidades de defensa estadounidenses, incluida la nuclear", para hacer frente a las amenazas que representan para la estabilidad regional las estrategias armamentísticas y nucleares de potencias como China o Corea del Norte.