La Rioja ha logrado mantener sus altos niveles de seguridad, consolidándose como la cuarta región de España con mejores datos en este ámbito. Según el último Balance de Criminalidad correspondiente a 2025 y publicado por el Ministerio del Interior, la comunidad presenta una tasa de criminalidad de 36,7 infracciones penales por cada mil habitantes, una cifra notablemente inferior a la media nacional, que se sitúa en 50,4. Sin embargo, este balance positivo se ve ensombrecido por el alarmante aumento de la cibercriminalidad. Durante el año 2025, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado registraron en La Rioja un total de 12.004 infracciones penales. El análisis detallado de estas cifras revela una doble cara: mientras que la criminalidad convencional ha experimentado un descenso del 5,5% en comparación con el año anterior, los delitos cometidos en el entorno digital han crecido de manera exponencial. Concretamente, la cibercriminalidad ha aumentado un 26,8%, pasando de las 2.312 infracciones en 2024 a las 2.932 en 2025. A pesar del desafío digital, otros indicadores reflejan una mejora en la seguridad ciudadana y en la eficacia policial. Un dato especialmente positivo es el descenso sustancial en las sustracciones en explotaciones agrícolas o ganaderas, que han pasado de 148 en los primeros nueve meses de 2024 a 111 en el mismo periodo de 2025. Además, el porcentaje de infracciones penales esclarecidas ha mejorado, situándose en el 44,2% al cierre de 2025, frente al 42,1% del año anterior. La tasa de detenidos e investigados también ha subido 8 puntos, hasta los 299 por cada 1.000 infracciones. El aumento de la cibercriminalidad ha repercutido directamente en los datos globales de la región, un fenómeno que se observa con especial intensidad en sus núcleos urbanos más importantes. En Logroño, la criminalidad convencional ha registrado un mínimo descenso del 0,1% respecto a 2024. Sin embargo, la capital riojana ha sufrido un considerable aumento de los delitos digitales, con un alza del 36,3% que eleva la cifra desde las 1.142 infracciones en 2024 hasta las 1.557 en 2025. Por su parte, Calahorra presenta una evolución positiva en la criminalidad general, con un destacado descenso del 19% en las infracciones (de 1.194 a 967). Este buen dato ha provocado que su tasa de criminalidad baje desde el 54,8 al 46,5% en un año. No obstante, la localidad de La Rioja Baja no es ajena a la tendencia regional, y la cibercriminalidad también ha crecido un 17,8%, pasando de 180 delitos de este tipo en 2024 a 212 en 2025.