No la ves y casi nunca te la explican, pero existe. El scoring bancario es esa nota invisible con la que las entidades financieras evalúan tu solvencia y deciden si te abren la puerta del crédito o no. No es un capricho ni una intuición, ni tampoco depende del empleado de turno, sino que se trata de un cálculo frío que influye más de lo que creemos a la hora de pedir al banco un préstamo, una tarjeta o una hipoteca.