El fondista noruego Johannes Hosflot Klaebo, se convirtió en el gran triunfador de los Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia), en los que se convirtió en el deportista más laureado de toda la historia del olimpismo invernal, récord que aumento a once títulos, al ganar el sexto oro en esta cita en la prueba de los 50 kilómetros, con salida masiva y en estilo clásico. Detrás del éxito hay un entrenamiento espartano, confesado por el propio Klaebo, y la renuncia a muchísimas cosas. Tras su último oro besó a su prometida Pernille Dosvik, una conocida influencer, y después confesó algo que ha llamado muchísimo la atención: "Es el primer beso que nos damos desde diciembre. Fue muy especial". Klaebo estaba obsesionado con la posibilidad de contagiarse de algo y enfermar y ha vivido en los últimos días en una burbuja. De hecho, cuando Emil Iversen, su compañero de habitación, abrazó a su mujer después de haber conquistado el oro en los relevos, le obligó a ponerse mascarilla unos días. Dosvik, su pareja, ya había hablado en una entrevista de la psicosis de Klaebo. "En invierno si voy al cine con mi familia, tengo que pasar dos días en casa de mis padres antes de volver a casa", confesó. El viernes fue la primera vez que ambos se habían visto en estos Juegos Olímpicos. Salieron a pasear después de semanas alejados. Algo a lo que ya están acostumbrados y que da lugar a anécdotas muy curiosas. Los sobrinos de Dosvik le preguntaron que si Klaebo seguía siendo su tío porque llevaban 12 meses sin verle al estar este preparando los Mundiales del pasado año.