El guardia civil que abatió a tiros al vecino de Tenerife que minutos antes asesinó con un machete a su hijo de 10 años y causó heridas muy graves a su mujer salvó la vida a todas las personas que se hallaban en la casa donde ocurrió la tragedia y en la escalera del edificio, así como a algunas de las que se hallaban en la zona peatonal de acceso al bloque en la madrugada del pasado viernes.