A mediodía de este domingo, el sindicato JUPOL ha dado su versión de los hechos ocurridos en el interior del estadio de El Sadar tras el Osasuna-Real Madrid que acabó con dos personas heridas y también dos personas detenidas. Según JUPOL, "la actuación policial desarrollada por efectivos de la Policía Nacional se produjo en apoyo directo al dispositivo de seguridad privada del propio estadio, contratado por el Club Atlético Osasuna, con el objetivo de proceder a la identificación de un individuo que había lanzado un objeto contundente durante el transcurso del partido, hecho que suponía un grave riesgo para la integridad de los asistentes y del normal desarrollo del partido de fútbol". Desde JUPOL "queremos poner en valor la profesionalidad, coordinación y correcta actuación de los miembros de la seguridad privada del estadio de El Sadar, cuya colaboración resultó adecuada en todo momento y permitió el inicio de la intervención conforme a los protocolos establecidos". Después de eso, JUPOL apunta que "la actuación policial se vio gravemente obstaculizada por la actitud hostil y organizada de integrantes del grupo ultra Indar Gorri, quienes se negaron reiteradamente a colaborar con los agentes e intentaron impedir activamente la identificación del autor de los hechos, generando una situación de tensión y riesgo que obligó a una intervención policial progresiva". Dentro del comunicado, JUPOL explica así los motivos de su actuación: "Ante la actitud violenta y de resistencia mostrada por dichos grupos radicales, los agentes se vieron obligados a actuar inicialmente en el interior del estadio, extendiéndose posteriormente la intervención a los exteriores del recinto con el fin de restablecer el orden y disolver a la masa violenta que se había congregado". JUPOL confirma que a raíz de estos incidentes "siete agentes de la Unidad de Intervención Policial de Pamplona resultaron heridos de diversa consideración, a quienes desde JUPOL queremos trasladar nuestro apoyo absoluto, reconocimiento profesional y deseos de una pronta recuperación, destacando el compromiso demostrado en el cumplimiento de su servicio". Por otro lado, JUPOL también señala "especialmente grave la actitud del Club Atlético Osasuna, que ha trasladado públicamente un relato alejado de la realidad de los hechos, cuando la intervención policial se produjo precisamente en apoyo de su propio dispositivo de seguridad privada y para garantizar la seguridad dentro de sus instalaciones". "Resulta inaceptable que se cuestione la actuación policial cuando esta respondía a la necesidad de identificar a una persona que había cometido un acto violento dentro del estadio y cuando además la intervención fue consecuencia directa de la falta de colaboración y la actitud intimidatoria de grupos ultras perfectamente identificados", añade JUPOL. "No es admisible que recursos policiales financiados con fondos públicos se destinen de forma habitual a garantizar la seguridad en espectáculos deportivos de carácter privado, especialmente cuando los agentes deben intervenir para suplir situaciones que deberían ser prevenidas y controladas por los propios organizadores y clubes. JUPOL continuará defendiendo la seguridad jurídica y profesional de los policías nacionales, el uso responsable de los recursos públicos y el respeto institucional hacia quienes garantizan la seguridad ciudadana incluso en escenarios de elevada conflictividad", concluye.