Arancha Lanchares, emprendedora artesana en Logroño: "Lo vi casi como una obligación... Tengo la ilusión de que la zona se reconvierta y vuelva la vida de barrio"

La familia Lanchares ha dado un nuevo impulso comercial a la Plaza del Mercado de Logroño. Arancha Lanchares, junto a sus dos hijas, ha abierto una nueva tienda de artesanía llamada 'Lanchares El Mercado', un proyecto que nace como una continuación de su academia de arte. La apertura de este establecimiento en la zona de Portalillos responde a la ilusión de revitalizar el barrio y de mantener vivo el espíritu artístico del Casco Antiguo. La oportunidad surgió cuando la antigua dueña de la tienda de bellas artes, contigua a su academia, se jubiló. Para Arancha Lanchares, hacerse con el local fue casi "una obligación" para evitar que se convirtiera en otro tipo de negocio y así "continuar con algo artístico en esta zona". Su visión va más allá, con la esperanza de que la iniciativa sea "el pistoletazo de salida" para que otros emprendedores se animen a abrir negocios con encanto en el área. Lanchares destaca la importancia de "hacer barrio", un valor que, en su opinión, se está perdiendo con la proliferación de apartamentos turísticos. "El crear negocios que aúnen un poquito vecindario y y un mismo concepto de de comercio, que al final es como dar vida y y con cosas un poquito diferentes, un poquito con encanto a toda esta zona", explica sobre la filosofía del proyecto. El objetivo es claro: fortalecer la comunidad y ofrecer una propuesta comercial única. Emprender en el contexto actual no es una decisión fácil, y Arancha admite que abrir un negocio físico genera "miedo y vértigo". Considera que en un mundo dominado por la globalización y las compras online, la iniciativa es "de valientes o de inconscientes". Sin embargo, al tener en la academia su principal medio de vida, este nuevo local ha sido más "una apuesta por el barrio, por la ciudad y y como complemento a nuestro trabajo" que una necesidad económica. A pesar de las dificultades, anima a quienes tengan una idea a dar el paso, poniendo por delante "pasión e ilusión". No obstante, Lanchares hace un llamamiento al Ayuntamiento, al que pide "más facilidades para que abriera gente en el Casco Antiguo", como subvenciones más ágiles o ayudas con el alquiler durante los primeros meses. Está convencida de que "la unión hace la fuerza" y que si más locales se suman, la gente vendrá, creando un nuevo polo de atracción. Para ella es un "orgullo" trabajar mano a mano con sus hijas, con quienes comparte "las mismas ilusiones y los mismos objetivos". Una de ellas estudió Bellas Artes y la otra Diseño de Moda, por lo que siempre han estado vinculadas al mundo creativo. Tras empezar como ayudantes en la academia, decidieron quedarse en el proyecto familiar, que ahora se expande con esta tienda. Abierta desde el pasado puente de la Inmaculada, la tienda ha tenido una buena acogida, especialmente los fines de semana y los domingos por la mañana, coincidiendo con el mercadillo de la plaza. De cara al futuro, la familia planea abrir la tercera planta del local para ampliar su oferta con más productos, como ropa de segunda mano, buscando consolidarse como "una tienda muy alternativa donde encuentres de casi todo".