Los ejercicios de fuerza se han convertido en un gran mantra, especialmente para las personas que superan los 40 años, etapa a partir de la cual los médicos y especialistas aconsejan empezar a cuidarse para contrarrestar los efectos del paso del tiempo. Pero entrenar con pesas o con el propio peso corporal, con el fin de ganar fuerza, resistencia y masa muscular, no solo es beneficioso para fortalecer músculos y huesos y, evidentemente, para mejorar estéticamente. Cada vez más estudios demuestran que existe una estrecha relación entre el músculo y el cerebro, de forma que estar musculado ayuda a mantener la salud cerebral, a prevenir el deterioro cognitivo y, en definitiva, a envejecer mejor. Es decir, no solo es bueno para mantenerse ágil, evitar lesiones, caídas o dolores.