El 18 de febrero de 2024, los gallegos acudían a las urnas para elegir quién sería el próximo presidente de la Xunta. Apenas dos años después, el popular Alfonso Rueda, quien se hizo con la quinta mayoría absoluta de la formación en la comunidad, reivindicó este domingo una política «sin personalismos exagerados» en la que ensalzó «el trabajo en equipo», «una maquinaria que funciona».