Luis Suárez sujeta a Messi para evitar una bronca mayor con un árbitro tras la derrota del Inter Miami

El estreno del Inter Miami en la nueva temporada de la MLS no solo fue deportivo un desastre (derrota 3-0 ante LAFC), sino que terminó con una escena de alta tensión en los pasillos del Los Angeles Memorial Coliseum. Lionel Messi, visiblemente frustrado por el resultado y por varias decisiones arbitrales que consideró injustas, intentó confrontar al árbitro principal, el canadiense Pierre-Luc Lauziere, en la zona de vestuarios. Tras el pitido final, el capitán argentino —ya sin la camiseta de juego (intercambiada con Denis Bouanga), pero aún con el brazalete de capitán en el brazo— siguió el mismo camino que la terna arbitral. Las cámaras de seguridad captaron cómo Messi avanzaba decidido hacia el acceso restringido de los jueces, con gestos de un enfado evidente. En ese momento crítico intervino Luis Suárez. El delantero uruguayo, amigo inseparable de Messi desde sus épocas en el Barcelona, lo alcanzó rápidamente. Suárez lo sujetó firmemente del brazo izquierdo, lo tiró hacia atrás con fuerza para frenar su avance. Las imágenes muestran cómo Suárez le habló al oído a Messi mientras lo alejaba de allí, evitando que ingresara en el vestuario arbitral. La MLS podría investigar el episodio, aunque por ahora no hay sanciones confirmadas.