María Hervás estalla contra la comparación con las influencers: "Ya basta de mezclar los trabajos"

Machos Alfa, Paquita Salas o La que se avecina han convertido a María Hervás en uno de los rostros más reconocibles de la ficción española reciente. Pero lejos de acomodarse en la etiqueta de "actriz del momento", la madrileña ha aprovechado su última entrevista para reivindicar algo mucho más profundo: su identidad artística. Hervás está de estreno. El fantasma de mi mujer, la película que protagoniza junto a Javier Rey y Loreto Mauleón, ha llegado a los cines hace tan solo dos días, el 20 de febrero. Sin embargo, más allá de la promoción del film, la conversación publicada por Magas (el suplemento de El Español) ha girado hacia un debate cada vez más presente en la industria cultural: la diferencia entre ser actriz y ser influencer. "Lo que sí quiero marcar es la enorme diferencia que hay entre actores e influencers", ha introducido la intérprete cuando le han preguntado por el peso de las redes sociales y la accesibilidad actual a la fama. Aunque ha dejado claro que respeta a los creadores de contenido, ha subrayado que su vocación es otra: "Yo estudié Arte Dramático porque soy una apasionada del cine, del teatro y de contar historias". Para Hervás, no se trata de una cuestión de superioridad, sino de naturaleza profesional. "Creo muchísimo en el poder modificador de contar historias. No menosprecio a nadie, pero ya basta de mezclar los trabajos. No es lo mismo generar contenido que dedicarte a contar historias como artista. Eso es así", ha dicho. Arte, dinero y reconocimiento La actriz no ha esquivado el asunto económico. Preguntada por las cifras que se manejan en publicidad - donde un creador puede ingresar decenas de miles de euros por campaña -, ha sido directa: "Las influencers ganan más dinero que las actrices". Ha reconocido que el trabajo del actor no está mal pagado, pero que no puede compararse con esos sueldos vinculados a la publicidad. Aun así, ha zanjado cualquier atisbo de agravio personal: "A mí no me perturba ni me agrede porque mi felicidad está en irme a la cama satisfecha con el trabajo que he hecho: una secuencia, un texto, preparar un personaje. A mí me nutre eso. Quizá mi cuenta bancaria es diez veces inferior a la que tendría si fuera influencer, pero yo no soy solo una marca, soy una artista". Su reflexión no se queda en el terreno económico. En la entrevista también ha hablado de la fama y de cómo el reconocimiento constante puede descolocar. Ha explicado que, cuando todo el mundo te dice lo bien que lo haces, se pierde la costumbre del "no" y cualquier crítica puede desestabilizar. Por eso, ha señalado que o se transita la popularidad con los pies en la tierra - "yo lo intento" - o esta termina por infantilizar. Más allá del debate profesional, Hervás ha abordado cuestiones como la ambición femenina. "Cuando una mujer quiere algo y va a por ello, parece que se convierte en una zorra insensible", ha asegurado. Frente...