Las redes recuerdan que, desde hace décadas, el presidente de Estados Unidos ha utilizado varios seudónimos para exaltar su figura e inventar incluso romances con modelos como Carla Bruni “Eres la peor, nunca te he visto sonreír en 10 años”: los insultos de Trump a las periodistas que delatan su machismo y afán de censura “Un tipo que decía llamarse John Barron y que sonaba muy parecido a Trump llamó a [la cadena de televisión] C-SPAN para quejarse de la decisión arancelaria de la Corte Suprema y llamar 'tonto' a [el congresista demócrata] Hakeem Jeffries”, escribía en sus redes sociales el periodista independiente estadounidense Aaron Rupar. La voz y la forma de hablar desde luego eran similares a las del presidente de Estados Unidos, pero ni él ni su entorno han confirmado que se tratara de él. Así que, sin acusar, pero por aportar más contexto, Rupar añadía: “John Barron es un seudónimo que Trump ha utilizado para referirse a sí mismo cuando habla con periodistas”. La congresista Pramila Jayapal mostraba su asombro con solo tres letras: “Wow”. No es el único alias que se ha atribuido a Trump, como respondía jocosamente un tuitero a Rupar. Efectivamente, John Barron era el seudónimo que el actual presidente estadounidense utilizó durante la década de los 80. El apellido coincide curiosamente con el nombre de su hijo menor, Barron. Según relató en 2016 The Washington Post , ese tal John Barron era un portavoz de Trump que, por tanto, hablaba por él cuando este no estaba disponible. Ambos tenían una voz bastante parecida. El periódico, de hecho, afirma que era él y recuerda la demanda que el entonces empresario recibió por parte de trabajadores migrantes indocumentados de Polonia que construyeron su Torre Trump y que reclamaban salarios atrasados. El abogado que representó a estos obreros explicó que un hombre que se identificó como John Barron los llamó y los amenazó si no cesaban en sus exigencias. Trump tuvo que testificar bajo juramento en 1990 y ahí afirmó: “Creo que en alguna ocasión usé ese nombre”. The Washington Post publicó, también en 2016, otro artículo titulado Donald Trump se hizo pasar por publicista para presumir de sí mismo . Esta vez se trataba de un hombre supuestamente llamado John Miller. El diario explica cómo Sue Carswell, reportera de la revista People, llamó en 1991 a la oficina de Trump para solicitar una entrevista. Carswell fue atendida por el supuesto publicista John Miller, quien le contó con todo lujo de detalles que su representado se estaba divorciando de su primera mujer, Ivana, con la que había tenido tres hijos. Miller añadió que Trump tenía tres novias: la modelo Marla Maples, con la que ya vivía y que sería su siguiente esposa, la cantante Madonna y la también modelo Carla Bruni, que, además, había dejado al cantante Mick Jagger por él. Esta historia, que Bruni siempre ha clamado que era totalmente falsa , se relata en el documental de 2017 'Donald Trump: An american dream'. El supuesto publicista también le contó a Carswell que Trump tenía una situación económica estupenda, pero que le venía bien que los medios dijeran que tenía problemas para así poder llegar a un acuerdo de divorcio más ventajoso para él. En un momento, la periodista, que estaba grabando la llamada, pensó que esa voz se parecía increíblemente a la de Trump. Hizo que varios compañeros de su medio y de otros la escucharan y todos coincidieron en que tenía que ser Donald Trump. Preguntada veinticinco años después por este asunto, Carswell aún se mostraba impactada: “Fue tan absurdo que fingió ser su propio publicista. Aquí estaba este supuesto magnate inmobiliario multimillonario, y no puede contratar a su propio publicista”. Varios periodistas de The Washington Post también entrevistaron a Trump a principios de los 90 y, después de hablar durante un rato, le preguntaron si había utilizado alguna vez el alias de John Miller. “El teléfono se quedó en silencio y luego se cortó la comunicación”, cuentan en su artículo, donde agregan que la secretaria del empresario tampoco fue capaz de recuperar la llamada. El biógrafo de Trump, Michael D'Antonio, escribió en 2015 que el padre del actual presidente, Fred Trump, ya usaba el alias Señor Green. Y a Trump aún le quedaba otro mote por explorar: el de David Dennison. En mayo de 2024, el entonces candidato a presidente fue declarado culpable en el caso de los pagos para comprar el silencio de una actriz porno, Stormy Daniels . El abogado de ella, Keith Davidson, declaró que él tuvo la idea de que Daniels firmara el acuerdo como Peggy Peterson y Trump como David Dennison, quien era un compañero que jugaba al hockey en su instituto. Según el medio Politico, a Dennison le molestó que se usara su nombre para esto.