La desmoralización de Occidente

El activista demócrata ruso Alexéi Navalni fue asesinado en su prisión del Ártico por orden de Vladímir Putin. No teníamos ninguna duda sobre este crimen de Estado, ahora confirmado por análisis biológicos, posibles gracias a que la Policía rusa devolvió el cuerpo a su familia. Evidentemente, no es la primera vez que un disidente ruso es asesinado por orden de Putin; es incluso una de sus manías, ya sea que los disidentes se encuentren en territorio ruso o en el extranjero. Este acto por sí solo bastaría para descalificar a cualquier jefe de Estado. Pero Rusia se beneficia de una especie de tolerancia: en el fondo, ¿no ha sido este país siempre salvaje, en manos de déspotas inhumanos? Volvamos a... Ver Más