El diablo y la carne

'Geografía del deseo', un compendio de relatos eróticos firmado con los seudónimos de I. Adler y J. C. Pursewarden, fue rechazado por la única editorial a la que se envió. El correo (escueto) venía a decir que el sexo no interesaba. Que aquello era un género sin lectores. Los autores aceptaron el veredicto con la resignación de quien sabe que discutir con el mercado es perder el tiempo, y guardaron el manuscrito en un cajón. Siete años después, con el libro publicado elegantemente por Reino de Cordelia, me acuerdo de aquel 'mail'. «No interesa». Quizá no interese lo que exige algo al lector: el refinamiento del sexo convertido en literatura y no en producto de usar y tirar. Tal vez... Ver Más