Cuatro años en guerra y no se ve el final

La guerra de Ucrania cumple este martes cuatro años desde que Rusia lanzara un ataque por tierra, mar y aire con la intención de anexionarse parte del territorio en un conflicto bélico corto. La realidad, sin embargo, es bien distinta. A día de hoy, casi nadie atisba su final, excepto Donald Trump. El presidente estadounidense, que el pasado mes de agosto puso la alfombra roja para recibir a Vladimir Putin en la fallida cumbre de Alaska, sigue insistiendo en que esta primavera se puede firmar la paz, pero su apreciación no es compartida ni por analistas ni por la propia población ucrania, que extiende su desconfianza al dirigente ruso hasta el punto de estar convencida de que si se llegara a un armisticio, este sería incumplido más pronto que tarde.