El Romano José Fouto vivió una tarde para la historia. El derbi extremeño entre Mérida y Cacereño dejó el mayor registro de público del estadio en Primera Federación: 7.112 aficionados, con un notable desembarco visitante que rondó los 2.000. El ambiente, festivo y de rivalidad sana, se trasladó a un arranque con ese punto de tensión inevitable cuando la grada empuja y el partido pesa.