Es funcionaria, tiene más de 50 años y reside en un espacio de unos 15 metros cuadrados (m2), los que se corresponden con el salón (tiene una cama, una mesa y dos sillas), dentro de un piso de 36 m2 en Teis. Prefiere no revelar su nombre para hacer pública una situación que la tiene al límite desde hace meses: sufre «pobreza habitacional». Asegura que, en su domicilio, por el que paga de alquiler 520 euros al mes a un gran tenedor, hay humedad y una plaga por casi toda la propiedad.