Antonio Raíllo, capitán del Mallorca, reaparecía este domingo sobre el terreno de juego tras casi dos meses de baja por un problema en la clavícula. El defensa cordobés no lograba mejorar el rendimiento del equipo y cometía el penalti sobre Borja Iglesias que acabaría rompiendo el partido en los instantes finales. «Es una acción muy determinante», decía el central después del partido a los medios del club.