Caída a los infiernos

Da igual si juegan cuatro defensas o cinco. Si sitúa a Mojica o a Lato en el lateral izquierdo. Si junta a Muriqi y a Virgili arriba o si los cambia por Mateo Joseph y Pablo Torre. Nada parece alterar el destino de un Mallorca que firmaba con sangre el punto desde el pitido inicial -no le servía para salir del descenso- y que dobló la rodilla con un doblete de Iago Aspas en los cinco últimos minutos después de ofrecer una versión bochornosa. Noventa y pico minutos de miedo y desidia que arrojaron una estadística que asusta: 20 remates de la unidad B del Celta, más pendiente de su futuro en Europa que del choque, y apenas uno del equipo balear. Tercera derrota consecutiva, en descenso... y comprando jornada tras jornada más papeletas para jugar la próxima campaña en Segunda División.