Blanquear a ETA: la segunda traición

Hay palabras que, al pronunciarse en voz alta, deberían seguir helando el aire. ETA es una de ellas. Y, sin embargo, alguien ha decidido que ya toca pasar página, que ya no es necesario que figure en las listas de organizaciones terroristas, porque aquello fue “otra época” y que este capítulo de nuestra historia está poco menos que saldado. Es una indecencia política, pero sobre todo moral.