Los diccionarios recogen todas aquellas palabras que nos ayudan a definir conceptos, sensaciones, sentimientos. Pero, antes de recopilar esas definiciones, alguien tuvo primero que imaginar esos términos. En 2009, el publicista estadounidense John Koenig creó The Dictionary of Obscure Sorrows, que primero tomó forma de blog y, más adelante, llegó a YouTube. Tras años de trabajo, Koenig decidió materializarlo en un libro: Diccionario de tristezas sin nombre, donde cada entrada esconde significados y definiciones emocionales pulidas; textos breves y casi poéticos que nombran emociones que sentimos pero que hasta ahora no teníamos cómo expresar. Ahora, aquel original proyecto podrá leerse en castellano gracias a la traductora mallorquina Magdalena Palmer y el sello madrileño Capitán Swing.