El 4 de enero de 1991 un estallido de violencia inédita se apoderó de un numeroso grupo de taxistas que protestaba contra otros compañeros de la llamada "Licencia C", en medio de la huelga por la Ley de Transporte, a lo que acusaban de ser una competencia desleal. El día de furia se saldó con tres vehículos volcados y un chófer herido, y la Guardia Civil detuvo a trece taxistas. Esta es la crónica de la mayor detención en serie de profesionales del taxi registrada nunca en Mallorca.