El barrio más poblado de Palma lleva consigo una compleja realidad difícil de gestionar en un espacio convertido en un crisol de culturas sin comparación en la ciudad. El día a día en Pere Garau se convierte en una lucha constante para los residentes de toda la vida, apoyados en la Asociación de Vecinos y Vecinas, que se presenta como el «único interlocutor legítimo y directo con el Ajuntament», contando con unos 230 socios que permiten articular la labor de la entidad que preside Xisca Mir, dentro de una junta en la que Chelo Hernández es su vicepresidenta; Ahmed Badissi es el tesorero y Nati Cerdó la secretaria de la entidad, cuyo equipo gestor completan Carmen Cloquell, Jesús Manuel Granado y Esther Gutiérrez, vocales.