Desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en estrecha cooperación con el resto de socios nórdicos y la OTAN, ha emprendido un intenso programa de rearme y ha construido una identidad política que combina la socialdemocracia clásica en lo económico con una gran firmeza en defensa y control de la inmigración. Esa mezcla, a la que los analistas denominan «el modelo danés», la ha convertido en una figura de referencia para partidos de centro-izquierda en Europa y en candidata para puestos internacionales de máxima relevancia. No en vano, se ha barajado su nombre para la Secretaría General de la OTAN. Desde esta posición, Frederiksen se ha dirigido en varias ocasiones en términos... Ver Más