El entrenador del Mallorca, Jagoba Arrasate, se quejó a la conclusión del encuentro del penalti con que su equipo fue castigado al final del partido, acción que consideró determinante en la derrota bermellona. «Para mí no es penalti. Raíllo le pone la mano a Borja, el delantero del Celta exagera y el árbitro pita», lamentó el preparador vasco que, pese a sus quejas contra el arbitraje, reconoció la superioridad del conjunto celeste en el juego: «A Muriqi le pitan faltas muy fácil. Y la primera de Samu no es tarjeta amarilla, pero no quiero de hablar de eso porque el Celta ha jugado mejor que nosotros».