Por qué debes elegir neumáticos de invierno si vives o te mueves en lugares con bajas temperaturas

Hay muchas comunidades en España en las que el invierno es fuerte. Incluso este 2026 los temporales y las bajas temperaturas están azotando fuertemente gran parte del país. Comunidades como el País Vasco, Navarra, Aragón, Castilla y León, Asturias o en los Pirineos y Sierra Nevada, las duras condiciones invernales convierten la carretera en un lugar inóspito, y a los coches vulnerables. Por eso los neumáticos son un elemento fundamental para garantizar la movilidad y la seguridad vial en todo momento. El agarre del neumático depende directamente de su composición y diseño. Mientras que los neumáticos de verano tienden a endurecerse con el frío, reduciendo su tracción, los neumáticos de invierno están fabricados con compuestos más blandos que se mantienen flexibles por debajo de los 7ºC. Esto garantiza mayor contacto con la carretera y mejor capacidad de frenado y control en superficies frías, mojadas o heladas. También es conveniente revisar el dibujo y la presión , porque la profundidad mínima para un buen rendimiento en nieve es de cuatro milímetros; aumentar la distancia de seguridad y realizar maniobras suaves; y conocer que, en muchos puertos de montaña, como Navacerrada, Somport o Bonaigua, es obligatorio llevar neumáticos de invierno o poner las cadenas. «El neumático de invierno aumenta el control del vehículo y la movilidad gracias a sus características especiales en cuanto a los compuestos de su goma y la escultura de la banda de rodadura. Ofrece mejor capacidad para iniciar el movimiento de un vehículo (tracción), mantener la trayectoria (adherencia) o detener el movimiento (frenada) que un neumático estándar no sólo con asfalto seco y temperaturas bajas, sino cuando estamos frente a una carretera húmeda, cuando llueve o cuando en la calzada hay hielo o nieve», asegura José Luis Rodríguez , director general de Afane (Agrupación de Fabricantes de Neumáticos). Reconocerlos es sencillo, están marcados con las siglas M+S (mud+snow) en el lateral y un pictograma que representa una montaña de tres picos con un copo de nieve en su interior, denominado «3PMSF». M+S es una autocertificación del fabricante, en la que él mismo chequea su producto. En cambio, la montaña de tres picos indica que el producto ha superado una prueba estandarizada externa realizada por un laboratorio homologado en la que el producto ha demostrado ser apto y seguro para usarlo con nieve sin necesidad de emplear cadenas. Y es que es algo recurrente en los conductores españoles es el uso de las cadenas cuando nieva, aunque dos terceras partes de ellos reconocen no saber colocarlas correctamente y su manipulación e instalación es compleja. «Además, las cadenas no pueden utilizarse en todos los vehículos, son inestables porque se montan en el eje motriz, por lo que el segundo eje se desliza; están prohibidas en tramos de carretera no nevada, porque provocan desperfectos en el asfalto y en el vehículo, y si están mal ajustadas se pueden soltar dañando a otros vehículos de la vía», explica José Luis Rodríguez. Pero también existe otra opción más segura que los neumáticos de verano en un paisaje nevado y que cuadra, además, con las estaciones del año en las que también brilla el sol: los neumáticos 'All Season' o 'Todo tiempo'. Estos neumáticos son adecuados si vivimos en un lugar donde el termómetro es estable: no llega a estar bajo cero en invierno ni hace un calor abrasador en verano. Garantizan el agarre en asfalto seco, mojado y con aguanieve. E incluso los hay con la certificación 3PMSF. «Además, en los últimos años se han ido adaptando y ya están disponibles en la mayoría de dimensiones requeridas para turismos, SUV, 4×4 y furgonetas», concluyen desde Afane. Instalar las cadenas de nieve se debe realizar tan pronto como se observa acumulación de nieve en la calzada. Hay que segurar la compatibilidad del tamaño de la cadena con el neumático y el proceso de montaje requiere precisión y conocimientos previos. Los conductores deben haber practicado en un entorno controlado para saber en qué eje deben colocarlas según su tipo de tracción: delantera en las ruedas frontales, trasera en las posteriores y en las cuatro ruedas si se trata de un vehículo total o 4x4. Es imprescindible seguir las instrucciones del fabricante para lograr una tensión equilibrada, utilizando guantes para evitar lesiones y revisando el estado del material antes de partir. En el caso de las cadenas de tensión manual, se aconseja circular unos metros y detenerse de nuevo para reajustar los enganches, asegurando que nada se haya soltado. En marcha, la velocidad nunca debe superar los 50 km/h, reduciéndose a 30 km/h si las cadenas son metálicas. Y tan pronto como el asfalto quede libre de nieve o hielo, se deben retirar inmediatamente para no dañar ni el neumático ni el mecanismo de la cadena.