El plan de Rufián, el giro izquierdista del espíritu de Roca y Cambó

La propuesta lanzada hace un par de semanas por Gabriel Rufián para trabajar en una confluencia plurinacional de fuerzas situadas a la izquierda del PSOE que incluya tanto a las de cobertura estatal como a las que defienden proyectos soberanistas o regionalistas ha agitado las ya de por sí revueltas aguas de ese espectro político caracterizado por una proverbial falta de cohesión. Una desconfianza que se ha podido percibir en el poco entusiasmo con el que ha sido acogida la idea del portavoz de ERC. Para algunos, precisamente su condición de dirigente de una formación independentista le desacredita a la hora de encabezar un proyecto llamado a combatir en el ámbito estatal el imparable crecimiento de Vox. Otros, en cambio, no ven en ello ningún inconveniente y resaltan su capacidad de liderazgo y de conexión con el electorado joven, un banco de pesca en el que la ultraderecha parece estar faenando con éxito. De hecho, el movimiento de Rufián engarza con una tradicional vocación en el catalanismo de tener un papel protagonista en la dirección de la política española, que tiene en Francesc Cambó y en Miquel Roca a sus principales referentes.