Domingo rojo en Jalisco: el caos tras la caída de 'El Mencho'

Jalisco vivió este domingo una jornada marcada por el fuego y el miedo. Tras el operativo federal que abatió a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, la violencia se desató en múltiples municipios del estado. Coches, autobuses y camiones fueron incendiados en las principales vías de comunicación, grandes almacenes y tiendas quedaron reducidos a cenizas, y el gobernador Pablo Lemus decretó el Código Rojo, medida extraordinaria que paralizó la vida cotidiana. Mañana lunes no habrá clases en escuelas ni universidades, los trabajos están suspendidos y el transporte público permanece detenido. La población vive entre el miedo y la incertidumbre, pues el CJNG difundió mensajes advirtiendo que “podría morir gente inocente que caminara por la calle”, lo que generó un clima de terror generalizado. Las calles de Guadalajara, Puerto Vallarta y municipios del sur lucen vacías, con ciudadanos resguardados en sus hogares, mientras los vuelos hacia Guadalajara y Puerto Vallarta fueron cancelados, aislando aún más al estado en medio de la emergencia. Aunque las autoridades mexicanas encabezaron el operativo, versiones no confirmadas señalan que fuerzas especiales de Estados Unidos colaboraron en el acorralamiento de El Mencho, lo que marcaría un precedente en la cooperación internacional contra el crimen organizado en México. La caída del líder del CJNG representa un golpe histórico, pero también abre interrogantes: ¿qué vendrá después?, ¿se fragmentará el cártel en células más violentas?, ¿podrá el estado recuperar la normalidad en el corto plazo? El lunes amanecerá con escuelas cerradas, universidades en pausa, trabajos detenidos y transporte público suspendido. La vida cotidiana de millones de jaliscienses ha quedado interrumpida, y el miedo, más que las balas, se ha convertido en el protagonista de esta jornada. La historia de Jalisco se escribe hoy con fuego, silencio y preguntas abiertas: la caída de El Mencho es un hito, pero el costo social y humano de este domingo rojo apenas comienza a medirse.