El glaciar Thwaites, en la Antártida, es enorme: tiene el tamaño del estado norteamericano de Florida y reúne una cantidad descomunal de hielo. Sin embargo, todas las alarmas están encendidas, porque se está derritiendo a causa del calentamiento global. Si se fundiera del todo, el nivel del mar subiría nada menos que 65 centímetros en todo el planeta, inundando áreas costeras y sumergiendo bajo el agua numerosas islas. Ahora, un grupo de investigadores ha propuesto una idea realmente audaz: construir una gigantesca muralla submarina frente al glaciar.