El fósil de una nueva especie de Spinosaurus encontrado en África revela un modo de vida muy distinto al que popularizó la ciencia y la cultura pop. Lejos de ser un nadador oceánico, este dinosaurio dominaba entornos fluviales interiores. El cambio de escenario no es un detalle técnico: obliga a repensar cómo evolucionaron los grandes depredadores del Cretácico.